Cuidados y protección intercultural de madres, niñas, niños y adolescentes

En la normatividad internacional los niños, niñas y adolescentes y las madres, especialmente cuando son mujeres jefe de hogar, han sido catalogadas como población vulnerable, siendo este grupo de personas las más afectadas cuando la sociedad enfrenta crisis sociales o ambientales. Dentro de nuestra línea de trabajo hemos priorizado a esta población reconociendo que son las mujeres junto con sus hijos los principales constructores de futuro. En esta línea, buscamos que nuestros proyectos fortalezcan las capacidades de las mujeres, los niños, las niñas y los adolescentes desde prácticas tradicionales en articulación con programas de protección y restablecimiento de derechos en el marco de la cultura occidental.

Educación y conocimientos propios

Reconocemos que la diversidad cultural es la riqueza de la humanidad. Somos sujetos diversos con múltiples visiones de mundo. Con el ánimo de crear saberes interculturales que permitan el diálogo para la transformación de nuestra realidad, esta línea de trabajo se enfoca en ir al pasado a través de la memoria de los abuelos y rescatar conocimientos y prácticas que permitan un mejor manejo del mundo. A la vez, buscamos que los avances tecnológicos y científicos de nuestra actualidad sean llevados a las comunidades para fortalecer los programas de educación que se imparten en los territorios. En consecuencia, deben replantearse los espacios en los que converge la enseñanza tanto del conocimiento tradicional como de la educación occidental.

Construcción de territorios solidarios

El conocimiento del territorio es el pilar de la reproducción cultural. Áreas como educación, salud, recursos naturales, alternativas económicas, entre otras, dependen del conocimiento, uso y manejo del mismo. Como Fundación buscamos consolidar procesos territoriales que fomenten la solidaridad e incentiven el trabajo intercultural entre las comunidades. Los programas tienen como objetivo fomentar la autonomía territorial a partir de la construcción participativa de planes de ordenamiento territorial que expongan líneas de acción acordes a la realidad que vive cada territorio.

 

Empoderamiento Organizativo

El fortalecimiento de las organizaciones locales es fundamental para el desarrollo       social y económico de una región. Conscientes del largo trayecto que han recorrido las comunidades para legitimar sus figuras organizativas, como por ejemplo las Juntas de Acción comunal o los Cabildos Indígenas,  queremos sumarnos a sus procesos de empoderamiento generando espacios de capacitación y formación; escenarios que permitan enriquecer los conocimientos de los líderes y lideresas y demás personas de las comunidades. Así mismo, buscamos como fundación enriquecer nuestra labor a partir del acompañamiento de los procesos organizativos en escenarios locales.

Cuidando la biodiversidad

En esta línea de trabajo buscamos  impulsar programas de investigación local que permitan un uso sostenible de los recursos naturales. Por ello, consideramos relevante fortalecer prácticas milenarias de los pueblos indígenas y demás comunidades locales que hacen un uso más consciente de los recursos, con ello, se contribuye  no solo al cuidado del medio ambiente sino  también al fortalecimiento de la autonomía territorial de las comunidades. Esto, en tanto, el conocimiento de los recursos de flora y fauna está asociado a la transmisión de las prácticas culturales y al cuidado del territorio.

Emprendimiento y alternativas productivas

El poder adquisitivo de las comunidades indígenas, de los campesinos y colonos se ha disminuido deteriorando su calidad de vida, a esto se le suma el debilitamiento de su soberanía alimentaria que las hace más dependientes de la compra de alimentos. En esta línea de trabajo buscamos que las comunidades consoliden alternativas económicas y programas de emprendimiento que las haga más competitivas en el mercado y les permita una vida más digna.